La Resolución 1227 prohíbe el uso de créditos fiscales para abonar tributos. Los ruralistas consideran que genera un aumento impositivo indirecto de casi US$ 2.000 millones al sector.

La reciente Resolución 1227, emitida por el gobierno brasileño el pasado 4 de junio, establece la imposibilidad de utilizar los créditos fiscales generados por el Programa de Integración Social (PIS) y la Contribución de Financiamiento de la Seguridad Social (Cofins) para el pago de otros tributos nacionales,

La medida se traduce en un aumento impositivo indirecto significativo para el agro brasileño y generó un fuerte malestar en el sector agropecuario del país. El PIS, que impone una contribución social del 1,65% sobre los ingresos brutos, y el Cofins, con una alícuota del 7,6%, son considerados esenciales en la estructura tributaria del sector.

Pedro Lupion, diputado y presidente del FPA, expresó su indignación a través de las redes sociales. Criticó la falta de diálogo y análisis de impacto por parte del gobierno. “No discuten con los sectores involucrados y no analizan los impactos: simplemente tiraron la bomba sin importar qué pasaba con los productores ¡No! ¡Lucharemos para que nos lo devuelvan!”, afirmó enfáticamente.

Además del impacto económico directo, la resolución incrementa la burocracia e impone nuevas condiciones para solicitar beneficios fiscales vigentes, lo que parece ser un intento de desincentivar el uso de estos beneficios por parte del sector agropecuario.