El Congreso de la Federación Internacional de Semillas (ISF) conmemoró su centenario en Rotterdam, Países Bajos. Líderes y científicos de todo el mundo se reunieron para celebrar un siglo de “avances y progreso”.

El Congreso de la Federación Internacional de Semillas (ISF) festejó su centenario en la ciudad de Rotterdam, Países Bajos. Representantes, científicos y expertos de la industria semillera de todo el mundo se reunieron bajo el lema “Sembrando presente, cosechando futuro”, para celebrar un siglo de avances y progreso.

En ese sentido, la entrega de una placa conmemorativa a la ISF, por parte de Alfredo Paseyro , en representación de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), simbolizó “el reconocimiento y el apoyo a los esfuerzos de la Federación a lo largo de los años”.

El evento, celebrado en el centro de convenciones de Rotterdam, se convirtió en un foro para “el intercambio de ideas y experiencias entre delegados de los cinco continentes”. Talleres, conferencias y paneles de discusión abordaron temas cruciales para el futuro de la agricultura mundial, marcando un paso significativo hacia adelante en el ámbito de la seguridad alimentaria y el cambio climático.

En este contexto, el respeto a la propiedad intelectual fue uno de los temas centrales del Congreso. Los participantes coincidieron en la importancia de “proteger las innovaciones para fomentar la creatividad y el desarrollo de nuevas variedades de semillas”.

Las discusiones se enfocaron en encontrar un equilibrio entre la protección de los derechos de los inventores y la necesidad de garantizar el acceso global a tecnologías avanzadas, especialmente en países en desarrollo.

A su vez, la adopción de nuevas tecnologías fue un punto crucial durante el congreso, donde expertos presentaron avances en biotecnología, edición genética y otras innovaciones destinadas a transformar la producción agrícola. Los delegados compartieron estudios de caso y experiencias prácticas, demostrando cómo estas tecnologías están siendo implementadas para abordar desafíos como el cambio climático y la seguridad alimentaria, abriendo así nuevas posibilidades para el futuro del sector.