La articulación entre el sector público y la industria metalmecánica privada volvió a dar un paso adelante para el desarrollo tecnológico del agro argentino. A favor de la investigación aplicada, se selló una alianza que promete revolucionar la manera en que se procesan los datos y se prueban los manejos por ambientes en los cultivos más importantes de la gruesa. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), firmó un convenio de vinculación tecnológica con una fábrica nacional de sembradoras. El acuerdo establece la cesión de una moderna sembradora modelo W630, una herramienta de última generación que se destinará de forma directa a robustecer y ampliar la capacidad experimental del organismo en cultivos extensivos como el maíz, la soja y el girasol. El evento contó con la participación de figuras centrales de ambas instituciones. Estuvieron presentes el flamante presidente del INTA, Nicolás Bronzovich; el especialista y técnico del INTA Balcarce, Aníbal Cerrudo; los representantes de la firma fabricante, Adrián y Nicolás Scarpeccio; y Josué Alfonso, en representación de la firma de tecnología agrícola Precision Planting. La máquina entregada es una sembradora de granos gruesos de seis surcos que está especialmente configurada para operar tanto en sistemas de siembra directa como convencional. Su gran diferencial radica en que está equipada con sofisticados sistemas de dosificación de precisión y fertilización localizada surco por surco. A pesar de ser una unidad compacta ideal para parcelas de ensayo, la W630 incorpora tecnologías de conectividad, electrónica y monitoreo digital que habitualmente se encuentran reservadas para las sembradoras de gran porte del mercado. Elección de Selección La tracción tecnológica de la firma santafesina trascendió el ámbito agropecuario, porque Lionel Scaloni, el DT de la Selección Argentina, visitó la planta industrial de Súper Walter en Las Parejas, antes de viajar al Mundial 2026. El director técnico recorrió las naves de mecanizado, soldadura, pintura y ensamble para interiorizarse en los procesos de fabricación y conocer de cerca las últimas innovaciones de la marca, de la cual es usuario directo en su propio establecimiento agropecuario. Junto a su hermano Mauro, encargado de comandar las labores diarias en el campo familiar, el DT eligió el modelo W650 autotrailer para los trabajos de implantación en su establecimiento. Durante el intercambio con los operarios y directivos, Scaloni reflejó la misma mirada que hoy desvela al INTA de cara al futuro del sector: “Es asombroso el avance de la tecnología y todo lo que hay ahora. El productor seguramente sabe que hay que ir innovando y siempre estar al día con la tecnología”. Alianza para innovar Durante la presentación del equipamiento, Bronzovich agradeció profundamente la generosidad y el acompañamiento constante de la firma nacional. El titular del organismo estatal subrayó que el futuro del sector se construye de manera indispensable a partir de la cooperación entre los distintos actores del sistema agropecuario, y valoró estos acuerdos que permiten integrar conocimientos, experiencias de campo y recursos tecnológicos avanzados para desarrollar mejores herramientas que luego se vuelven soluciones concretas al servicio de los productores de todo el país. Por su parte, los empresarios se mostraron entusiasmados con la iniciativa y destacaron la oportunidad de colaborar de manera estrecha con una institución de la trayectoria y el prestigio científico del INTA. En cuanto a lo estrictamente técnico, los especialistas detallaron la ingeniería de esta herramienta de precisión. El sistema incorpora el dosificador neumático V-Set con un tubo de bajada inteligente y un sensor de alta respuesta SeedVision. Estos dosificadores cuentan con motores eléctricos individuales que permiten implantar las semillas de manera totalmente independiente en cada surco de la sembradora, todo gestionado y monitoreado en tiempo real desde la cabina del tractor mediante una pantalla 2020 Generación 3. A esto se le suma que la fertilización granulada se comanda mediante el sistema de dosificación eléctrica Triset. Esta tecnología posibilita realizar aplicaciones independientes del fertilizante línea por línea, aportando una exactitud milimétrica al manejo de los ensayos y a la evaluación posterior de las distintas estrategias de nutrición vegetal en el campo. Finalmente, el investigador Aníbal Cerrudo, del INTA Balcarce, puso en valor el enorme impacto que tendrá esta máquina en el trabajo diario de los científicos. El técnico remarcó que contar con este nivel de equipamiento electrónico les permitirá generar información de calidad superior y continuar avanzando en la optimización del uso de los recursos del suelo. “Esta nueva maquinaria nos potencia, nos va a poner a prueba y nos levanta mucho el techo. El objetivo final es seguir avanzando con firmeza en todo lo que es la intensificación de cultivos y optimizar la eficiencia productiva del productor argentino”, concluyó. Navegación de entradas Buscan a una nena de 5 años que habría sido sacada del país por su madre sin autorización del padre Pullaro: “Si Adorni fuera funcionario de Santa Fe, no estaría desde hace rato en su cargo”