Mientras el Gobierno se prepara para publicar esta semana la reglamentación de la reforma laboral incluida en la Ley Bases, la Confederación General del Trabajo (CGT) -que rechazó formar parte de una mesa tripartita-, con bajo perfil negocia las condiciones, para limitar el alcance de algunas modificaciones, y el sector empresario presiona para que la letra chica dé mayor libertad para la contratación y el despido de trabajadores, dos claves de la desregulación económica prometida por el presidente Javier Milei. El contacto permanente de algunos de los líderes de la CGT con el Gobierno generó tensiones puertas adentro de la central obrera. El ala dura, liderada por Pablo Moyano, entiende que a la reforma laboral se la combate en las calles y tracciona desde las bases sindicales el pedido para la convocatoria al tercer paro general contra el Gobierno libertario. Del otro lado, los empresarios mantienen una agenda de encuentros públicos con el Gobierno y el Presidente visita a diferentes entidades con frecuencia. Este lunes fue el orador principal en el acto por el Día de Industria, organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA). El fondo de cese laboral en la mira En paralelo a la participación de Milei en el acto de la UIA, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, visitó la Fundación Mediterránea y prometió que cuando se reglamente la reforma, para el fondo de cese laboral “a nivel convenio colectivo, van a poder diseñar el esquema que quieran, con la flexibilidad que quieran, a nivel empresa grande, mediana o chica”, según reflejó el diario Clarín. “Es una opción que solo se habilita si las partes están ambas de acuerdo a través del Convenio Colectivo de Trabajo. Si empleador o trabajador o ambos no quieren, es letra muerta para ambos. La ley lo dice, sin necesidad de reglamentar, es opcional”, advirtieron desde la CGT, en diálogo con TN. El fondo de cese laboral se incorporó a la Ley Bases y busca reemplazar las indemnizaciones, al estilo del de la Uocra, pero establece que se implementará mediante un acuerdo entre las cámaras empresarias y el sindicato más representativo del sector. El modo de implementación del fondo, y fundamentalmente lo que hace al acuerdo entre las partes, fue parte de la negociación del Gobierno con la oposición dialoguista, por lo que desde la central obrera, entienden que debería salir la reglamentación como se acordó en el Congreso y que no debería haber ningún tema de conflicto en ese punto. Sin embargo, cuando dirigentes de la Confederación Empresaria de la República Argentina (Cgera) se reunieron con secretario de Trabajo, Julio Cordero, le pidieron que “el fondo de despido sea opcional a elección de la empresa y no por paritaria”. En concreto, quieren que las empresas unilateralmente decidan si lo crean y que ese punto quede “debidamente enunciado” en la reglamentación de la ley. Navegación de entradas El Gobierno reúne al sector empresario para discutir la reforma laboral y espera definiciones de la CGT Renunció el ministro de Salud, Mario Russo