La historia de amor entre Yesica Noelia Duarte y Nicolás Ángel Castro Oviedo no era lo que parecía. Apenas dos meses después de su casamiento, donde juraron amarse en las buenas y en las malas, él la mató sangre fría delante de su hijo de 7 años e intentó quitarse la vida, pero sobrevivió.

Ahora, está internado en el Hospital Larraín de Berisso, donde fue operado dos veces. Tiene una fractura de cráneo y podría perder un ojo, pero “está fuera de peligro”, indicó una fuente de la causa a TN. En las próximas horas, deberá someterse al interrogatorio de la fiscal.

Yesica y Nicolás se casaron el 30 de mayo en la Unidad Penitenciaria N.º 9 de La Plata, donde él estaba cumpliendo una condena por dos homicidios. Dieron el sí delante de la jueza, al igual que otras nueve parejas que estaban detenidas en el mismo penal, y postearon fotos en donde se mostraban felices.

“En una jornada cargada de emoción, diez personas privadas de su libertad en la Unidad 9 dieron el SÍ y contrajeron matrimonio civil, animándose, de esta manera, a dar un importante paso en la reconstrucción de sus vidas”, publicó el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos bonaerense en su página oficial.

Un mes después, exactamente el 27 de junio, Nicolás salió de la cárcel y volvió a su casa con el beneficio de la prisión domiciliaria. Le colocaron una tobillera electrónica y se fue a convivir con su pareja, que también estaba gozando del privilegio de una morigeración por una causa por venta de drogas.

Allí, vivían con su hijo de 7 años, aunque ella tenía tres hijos más con una pareja anterior que estaban con su padre. Se trata de una adolescente de 17 años y dos mellizos de 14, que tristemente cumplían años el mismo día que mataron a su madre.