La región agrícola recibió lluvias intensas y muy desiguales que, en algunos casos, este viernes superaron los 100 milímetros, generando complicaciones en el inicio de la siembra de los cultivos estivales, mientras que en otras zonas resultaron oportunas para la producción de granos.

En Córdoba, los registros más significativos se concentraron en el sur y sudeste provincial.

La localidad de La Carlota encabezó el ranking con 112 milímetros, seguida por Reducción con 72,2 mm y Viamonte con 68 mm.

En el corredor agrícola que va desde Inriville hasta Monte Buey, los acumulados oscilaron entre 60 y 66 mm, mientras que Río Bamba y Devoto registraron alrededor de 58 mm.

Estas precipitaciones generalizadas aportan alivio a zonas que venían sufriendo déficit hídrico, aunque los excesos en algunas localidades complican el trabajo en el campo.

En Santa Fe, el centro y sur provincial fueron los más beneficiados. Cañada de Gómez lideró los registros con 79 mm. Un corredor húmedo que incluye a Chañar Ladeado registró 75 mm. Localidades del sur, como Hughes y Firmat, recibieron entre 65 y 70 mm.

En contraste, en el norte santafesino los acumulados fueron menores, con menos de 20 mm en San Jorge, Gálvez y Monje.

Si bien estas lluvias alivian las zonas afectadas por sequías, en sectores con precipitaciones más intensas se observaron anegamientos temporales.

En Buenos Aires, las lluvias también fueron heterogéneas. Pergamino registró 120 mm, seguido por Salto, 106 mm y Colón con 95 mm.

En la zona de 9 de Julio, los registros fluctuaron entre 36 y 69 mm según la localidad. En los partidos del oeste bonaerense, como Bonifacio (Guaminí) 85, se midieron 34 mm y 85 mm respectivamente en otros puntos de la provincia.

Los volúmenes de agua impactaron directamente en los caminos rurales y en los lotes de siembra, obligando a los productores a reprogramar tareas.